Calidad lingüística en tiempos de telebasura
Estamos acostumbrados a que después de comer nos bombardeen con las historias más mugrientas de tal señorita que no sabemos de donde ha salido, o que por las tardes castiguen al público con una dosis de vida en directo (o experimento sociológico, que dicen algunos) para presenciar como una pareja discute a voces.
Llevamos años viendo como cada noche un periodista de dudosa credibilidad se sienta a la mesa con una panda de mujeres de silicona e igualmente chillonas que la pareja de la vida en directo.
En fin, todos tienen en común el ser pura telebazofia, pero además, todos los programas de los que hablamos comparten el hecho de pertenecer a la misma cadena privada, es decir, Telecinco.
Pues bien, esta cadena ha tomado una iniciativa que, en efecto, nos ha sorprendido, aunque no sabemos si gratamente o si más bien nos ha dejado descolocados.
Y es que resulta que ahora Telecinco se ha empezado a preocupar por la calidad lingüística de sus espacios informativos.
La cadena privada ha firmado un acuerdo con la Fundación del Español Urgente (Fundéu), por la cual dicha fundación examinará los contenidos de la cadena y hará recomendaciones sobre el uso correcto del castellano. Por su parte Telecinco, en un repentino deseo por mejorarse día a día, se compromete a aceptar las recomendaciones y a dar difusión a las actividades de la fundación a través de la campaña “12 meses, 12 causas”. Pero nosotros nos preguntamos, ¿por qué esto se aplica únicamente a los espacios informativos? ¿Es que el resto de programas no cuenta?
A veces resulta bochornoso ver cómo ciertos colaboradores (por clasificarlos de alguna manera) sueltan atrocidades por su boca y se quedan tan a gusto en el sofá de algún plató. ¿Por qué están ahí esas personas? ¿Es que Telecinco no es consciente de la repercusión que eso puede tener en el público? No queremos ni pensar en el trabajo que tendría Fundéu examinando uno solo de esos programas ...
Pero por desgracia, la cosa va más allá. Últimamente los propios conductores de los programas son los que cometen errores garrafales haciendo un uso reiterado de expresiones que están mal construidas. Será la urgencia de su español ... El caso es que ahí los tenemos, pero como no se trata de un espacio informativo, pues todo vale.
Casualmente en todos estos programas se ha impuesto la moda (o el negocio) de incitar a los espectadores a que envíe sus opiniones o comentarios a través de su teléfono móvil. ¿Qué podemos decir de esto? Es que ya llega a resultar ofensivo el leer esos mensajes donde es indiferente colocar una “be” o una “uve”, o hacer una limpieza de “aches”, total, si solo lo ven unos cuantos miles de personas ...
Realmente es una pena que, ya que la cadena ha tomado esa gran decisión, no la aplique a todos sus programas por igual.
Aunque pensándolo bien, si tuviesen que supervisar la calidad lingüística de todos los programas de la cadena ... ahí Fundéu tendría que hacer horas extras ...
Patricia Río Soler
